La bacteria que vive en tus pollos podría reemplazar a los antibióticos

Un estudio aisló una cepa de Lactobacillus reuteri directamente del intestino de pollos parrilleros — y tiene todo lo que se le pide a un probiótico de campo.

Basado en el trabajo de Alonso, García, Huberman, Padola y Etcheverría — Rev. med. vet. (En línea) 2024, 105(2): 80–84 · UNCPBA / INTA EEA Balcarce

Hay algo que los técnicos avícolas de toda Latinoamérica saben bien: un probiótico que funciona en Europa o en Brasil no necesariamente funciona en otro contexto productivo regional. Y no es capricho local — es biología. Una cepa criada en otro entorno, o aislada de otra especie, puede no colonizar el intestino del pollo parrillero de tu galpón. Esa es exactamente la hipótesis que motivó este trabajo, llevado a cabo en Argentina.

Y para entender por qué ese hallazgo importa, hay que mirar primero el contexto que lo hizo urgente.

Por qué importa esto ahora

Desde 2019, el SENASA prohibió el uso de antibióticos como promotores de crecimiento en alimentos elaborados para animales (Resolución 1119/18), siguiendo el camino que la Unión Europea había marcado en 2006. El problema es que sacar los antibióticos sin ofrecer un reemplazo efectivo no es una política — es un problema productivo sin resolver.

El contexto regulatorio

El uso de dosis subterapéuticas de antibióticos generó aumento de resistencia antimicrobiana y mayor incidencia de enfermedades en aves. Los probióticos son una de las herramientas más concretas para llenar ese vacío — pero tienen que estar a la altura.

Los probióticos importados o de otras especies mostraron baja eficiencia en la producción avícola argentina. 

Figura 1. Vía de entrada y colonización de Salmonella spp. en producción avícola (carril superior) y mecanismo de intervención de Lactobacillus reuteri como agente probiótico (carril inferior). La cepa aislada demostró inhibición in vitro contra S. Enteritidis y S. gallinarum biovar gallinarum con halos de 16–18 mm. La validación in vivo de adhesión intestinal y eficacia en campo constituye el paso siguiente.

La razón es técnica: la especificidad de especie es determinante para que un microorganismo colonice y se adhiera en el tracto gastrointestinal (TGI). Esto no es teoría — es lo que explica por qué la misma cepa que funciona en terneros o en cerdos puede pasar de largo en un pollo.

Una cepa aislada de otra especie no necesariamente coloniza el mismo sitio en el intestino del pollo. La especificidad animal no es un detalle — es el factor central.

Cómo se hizo: directo al grano

El protocolo fue riguroso pero aplicado. Se trabajó con pollos de dos edades distintas — 6 y 53 días — para capturar la diversidad del microbioma en distintos estadios de maduración intestinal. Los íleons se procesaron asépticamente, se cultivaron en agar MRS y se seleccionaron colonias con morfología compatible con el género Lactobacillus.

De las 15 colonias analizadas, 5 presentaron morfología del género Lactobacillus y pasaron a la siguiente fase. De esas 5, solo una superó todas las pruebas. Esa fue la colonia N° 6.

Lo que la cepa tuvo que demostrar

Para que un microorganismo sea considerado probiótico hay requisitos concretos: sobrevivir el tránsito gástrico, inhibir patógenos, llegar vivo al intestino y ser estable. Esto es lo que mostró la colonia N° 6:

PruebaCondición evaluadaResultado
Temperatura20 °C, 37 °C y 45 °CViable en las 3
Sales biliares15 % en caldo MRSTolerante
pH ácidopH 2 (condición gástrica)Sobreviviente única
Antimicrobiana vs. S. EnteritidisHalo inhibición cultivo bacteriano16 mm
Antimicrobiana vs. S. gallinarumHalo inhibición sobrenadante libre de células18 mm
Identificación genotípicaPCR multiplexL. reuteri

La resistencia a pH 2 es un dato especialmente relevante: es el más bajo al que ninguna de las otras cepas sobrevivió. Que una bacteria resista esa condición gástrica simulada es clave para confiar en que llegará viva al sitio donde tiene que actuar.

El mecanismo detrás de la actividad antimicrobiana

La cepa demostró inhibición contra Salmonella Enteritidis INTA y S. gallinarum biovar gallinarum cepa INTA 91 — dos serovariedades con impacto real en la producción avícola argentina. Y lo hizo tanto con el cultivo bacteriano completo como con el sobrenadante libre de células, lo que sugiere que la acción no requiere que la bacteria esté viva en el momento del efecto.

¿Por qué funciona contra Salmonella?

Aunque el mecanismo exacto no fue estudiado en este trabajo, los autores señalan que podría estar relacionado con la producción de reuterina — un compuesto antimicrobiano potente producido específicamente por Lactobacillus reuteri, y que también es reportado en trabajos previos con esta especie en pollos.

¿Qué viene después?

Los resultados son promisorios, pero los propios autores son claros: esto es in vitro. El paso que falta — y que define si esto tiene aplicación productiva real — es el estudio in vivo: evaluar la adherencia de la cepa al intestino del pollo, cuantificar la producción de reuterina en condiciones reales y medir el impacto sobre parámetros zootécnicos concretos como ganancia de peso, conversión alimenticia y salud intestinal.

Lo que sí está claro es que encontrar una cepa de L. reuteri que provenga del propio intestino de pollos parrilleros argentinos, que sobreviva las condiciones gástricas simuladas y que inhiba activamente a Salmonella, es un punto de partida sólido. No es poco.

Una cepa local, aislada de los mismos animales para los que se la destinará, es la mejor apuesta para que el probiótico llegue, colonice y funcione.

Trabajo publicado en Revista de Medicina Veterinaria (En línea), 2024, 105(2): 80–84. Autores: Mónica Z. Alonso, María Cecilia García (UNCPBA – Fac. Cs. Veterinarias), Yosef D. Huberman (INTA EEA Balcarce), Nora L. Padola y Analía Etcheverría (CIVETAN-CONICET-CICPBA-UNCPBA). Contacto: mzalonso@vet.unicen.edu.ar

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